No todas nuestras heridas son visibles y a veces sangran en nuestra alma
durante años.
Cuando alguien lo nota, preferimos apartarlo a reconocer que algo nos duele.
Algo que paso hace mucho
tiempo.
Algo que nos impide llevar nuestra propia vida desde hace años.
La vida que tanto deseabamos y por la que vamos a luchar.
Pero algunos
de nosotros hemos luchado demasiado, por él y por el amor verdadero.
Y en algun momento tenemos que
comprender que el destino, quizas nos ha deparado algo muy distinto, un futuro en soledad.
Diario de una doctora
No hay comentarios:
Publicar un comentario